ophelia.es
http://www.ophelia.es/foro/

25 aniversario del Festival de Otoño
http://www.ophelia.es/foro/viewtopic.php?f=7&t=1321
Página 1 de 1

Autor:  OPHELIA [ Mar Abr 19, 2011 10:03 am ]
Asunto:  25 aniversario del Festival de Otoño

25 edición del Festival de Otoño de Madrid
El Festival de otoño ha sido una gran oportunidad para ver teatro que como siempre ocurre con los festivales se concentra en un solo mes, lo que nos impide poder ver todos los espectáculos de la programación.
Así, hay que elegir en el camino entre espectáculos de compañías y directores consagrados, fieles a los festivales de prestigio, o las apuestas más arriesgadas y desconocidas.
De entre los consagrados, en la XXV edición se contó de nuevo con la presencia de los directores Peter Brook, Pina Bausch, Robert Lepage, Eugenio Barba, Piotr Fomenko, o Rodrigo García.
Peter Brook sorprendió una vez más con la sencillez de la palabra hecha acción, siguiendo el consejo que Hamlet les da a los actores de la compañía que llega a palacio. Warum Warum (Por qué Por qué) es el título de esta obra, y en ella, a través de textos de grandes autores como Artaud, Meyerhold o Shakespeare, una actriz y un músico nos habló del porqué del teatro. Sin duda, un trabajo para amantes de la palabra.
En el mismo espacio, el Teatro de La Abadía, Eugenio Barba llegó con su compañía, el Odin Teatret, con el montaje Las grandes ciudades bajo la luna. Aunque se etiquetó como teatro y música, hay que decir que las piezas del Odin se salen de cualquier denominador común. Su trabajo de investigación se ha denominado teatro antropológico, y a ellos debemos ir con la vista cristalina de los niños. Con la luna como testigo y motivo, los actores, actrices y músicos de la compañía reflexión sobre la historia de los hombres que el astro nocturno ha tenido que presenciar.
Otro trabajo que encuentra su inspiración en la luna es la pieza Vollmond (Luna llena) de la grandísima Pina Bausch, considerada una de las grandes investigadoras del teatro-danza. Como en el último trabajo que vimos en el Festival de Otoño de 2006, Nefés, vuelve en esta ocasión a trabajar con el agua como elemento en el que se mueven sus bailarines.
Los trabajos del director canadiense Robert Lepage son otros de los exponentes de la mixtura de lenguajes escénicos. Nos sorprendió a todos con la aclamada obra La trilogía de los dragones, y en esta ocasión volvió a los escenarios madrileños con la obra Lipsynch, que, a través de distintos juegos escénicos entrelaza con una dramaturgia historias individuales de distintas personajes, con saltos temporales entre 1975 y 2015.
Y los amantes del teatro con mayúsculas no se perdieron Lobos y corderos, versión de la obra del autor clásico Alexandre Ostrovski, dirigida por el afamado director moscovita Piotr Fomenko. Este retrato sarcástico sobre la vida de la nobleza provinciana rusa de mediados del XIX fue estrenado en 1992, y aún mantiene vivo después de tres lustros la fuerza que le hizo merecedor de numerosos premios.
Consagrados como directores, aunque jóvenes, son el autor y director Rodrigo García o el coreógrafo Sidi Larbi Cherkaoui. El primero trajo Versus, un encargo hecho sobre la Guerra de la Independencia, que según el autor «carga sus tintas sobre la lucha íntima por independizarnos de las opiniones que los otros escupen acerca de nosotros sin el menor reparo; meros espejismos, teniendo en cuenta que cada cual morimos solos y ahí es nada…»
Cherkaoui, que el año anterior presentó la excelente pieza Zero Degrees, nos ofreció con Sutra una coreografía cercana a la mística, inspirada en el budismo, las artes marciales y la meditación, con monjes del Templo de Shaolin, en China, donde viajó para realizar este trabajo.
En el resto de la programación hubo muchos espectáculos destacables. Curiosamente la programación de danza de este año recurrió a piezas con una característica en común: los elencos son exclusivamente masculinos. Desde esta perspectiva, por una parte el festival ofrecía una muestra de tres coreografías que surgen de la búsqueda espiritual: la ya mencionada Sutra de Cherkaoui; la de la compañía de butoh Sankai Juku que estrena en España Hibiki, un viaje minimalista entre la vida y muerte, o la de Les Ballets C. de la B., que a partir de la Pasión según San Mateo de Bach ha compuesto Pitié!
En la misma línea de elencos masculinos, pero en el plano de las relaciones humanas, el festival nos permitió ser público de cuestionamientos sobre la amistad en Opening Night de Les slovaKs Dance Collective con un reencuentro profesional y emocional de antiguos amigos de formación; sobre la relatividad de la comunicación en Uprising / In your rooms de Hofesh Shechter Company, o sobre el género, en las revisiones de legendarias piezas de ballet clásico Swan Lake / Pas de deux / Le Grand Pas de Quatre / Majísimas que realizan sólo hombres rusos del Les ballets TrocKadero de Monte Carlo.
También en el listado del festival se situó el espectáculo Cantos de amor, investigación sobre el amor humano y el éxtasis místico, que de nuevo une a dos bailarines hombres —Gianni Joseph y Francisco Velasco—, aunque en esta ocasión están acompañados de un grupo de cantantes mixto Soli-Tutti.
Destacó la línea de dramaturgia experimental: en el programa de otoño estuvo Anathema de la compañía TG STAN y Cahier d´un retour au pays natal de la Compagnie de la Comédie Noire, dos propuestas que unen el discurso social con la integración de creadores de diferentes contextos humanos y políticos.
Para finalizar, tres recomendaciones y tres maneras de concebir la interpretación:
Hibiki de Sankai Yuku fue la oportunidad para asistir a la danza del tiempo y calmar la ansiedad de querer ver la tiranía de llenar el espacio. El público madrileño pudo acostumbrar su imaginario asistiendo a varias propuestas sobre la técnica del Butoh que ofrecía la cartelera del Teatro Pradillo.
Factory 2 de Krystian Lupa fue una manera de poder asistir a la transferencia escénica de la experiencia de los que conformaron Factory en Nueva York en los setenta. Una manera de completar el imaginario que un hombre como Warhol impuso a partir de la soledad de sus labios pintados, el lente autobiográfico y la democratización del arte.
En attendant le songe de Irina Brook supuso la cita con la actuación desnuda, con el placer de ver a actores que no esconden la desfachatez de su verdad. Esta directora ya pudo ser contrastada en Madrid con la dirección de la ópera Il barbero di buon cuore, de Vicente Martín y Soler en 2007, y en el 2004 con El puente de San Luis Rey, un montaje basado en la novela de Thornton Wilder.
Todo esto en el año en que se cumplen veinticinco. Veinticinco años de teatro, danza, música y sobre todo de experiencias. El impulso de un Festival que tanto ha contribuido a nuestras artes escénicas, no puede convertirse en el fuego artificial de un intenso mes de asistencia a espectáculos, sino que debemos hacer que sea el marcador del buen pulso de una temporada teatral de gran calidad. En manos de los espectadores queda. Vayan a los teatros. Que la felicidad les acompañe.
-----------
Domingo Ortega

Autor:  Sergio Herrero [ Mar Abr 19, 2011 10:08 am ]
Asunto:  Re: 25 aniversario del Festival de Otoño

Ya están a la venta las entradas de la edición de 2011, ya sabéis, ahora en primavera. El programa completo puede consultarse aquí:
http://www.madrid.org/fo/2011/es/index.html

Página 1 de 1 Todos los horarios son UTC
Powered by phpBB © 2000, 2002, 2005, 2007 phpBB Group
http://www.phpbb.com/