Identificarse    Foro    Buscar    FAQ

Índice general » Ophelia » teatro y aparte · críticas




 Página 1 de 1 [ 1 mensaje ] 




Valoración del espectáculo
Excelente 0%  0%  [ 0 ]
Muy buena 100%  100%  [ 1 ]
Buena 0%  0%  [ 0 ]
Regular 0%  0%  [ 0 ]
Mala 0%  0%  [ 0 ]
Muy mala 0%  0%  [ 0 ]
Votos totales : 1
 
Autor Mensaje
 Asunto: La mujer por fuerza, Brazodoble Producciones
 Nota Publicado: Mié Jun 24, 2009 10:02 am 
Desconectado
megaforero
megaforero
Avatar de Usuario

Registrado: Sab Dic 16, 2006 10:53 am
Mensajes: 271
Ubicación: Dinamarca
El arte de las pequeñas cosas
En 1981 no existía la Compañía Nacional de Teatro Clásico; Almagro, que estaba aún en pañales, era el único festival dedicado a nuestra dramaturgia áurea, y gracias a los abusos del Franquismo la opinión pública española no era demasiado favorable a Lope, Calderón y Tirso. Sin embargo, fue en esos primeros ochenta en que corrían malos tiempos para la lírica cuando José Maya y Amaya Curieses fundaron Zampanó Teatro con el objetivo de rescatar lo mejor de nuestro teatro barroco, y desde entonces han recuperado comedias muy poco transitadas (El secreto a voces, El hijo pródigo, El rufián Castrucho, La cisma de Inglaterra, Con quien vengo, vengo…) y han investigado nuevas formas de acercarse a las obras maestras como La vida es sueño, El burlador de Sevilla, Peribáñez y el comendador de Ocaña o El condenado por desconfiado.
Con una trayectoria de casi treinta años y otros tantos montajes a sus espaldas, José Maya se ha acercado una vez más a un texto divertidísimo pero casi desconocido, pues llevaba sin montarse probablemente desde el siglo XVII. Se trata de una comedia palatina en la que Tirso de Molina nos presenta, como ocurría en Don Gil de las calzas verdes , a Finea, una dama tracista, una mujer que se viste de hombre para conseguir el favor del galán del que está enamorada a través del enredo. Su presencia en Nápoles, donde han podido verla todos salvo su supuesto raptor, motiva un cúmulo de situaciones a cada cual más hilarante: Finea corteja a Florela, la prometida de su amado; Ludovico, el hermano de aquella, acude a la corte en su busca para vengar el honor familiar, y, en fin, el conde Federico, el objeto de deseo de la protagonista, enloquece ante la evidencia de que debe de ser culpable del delito del que todos le acusan, aun sin recordar haberlo cometido. Pero la sangre no llega al río y en el último momento esta maraña se resuelve en un final feliz con boda por partida triple.
Con este texto de base, en una versión sintética pero muy efectista elaborada por Amaya Curieses, quien prescinde de los largos parlamentos narrativos que tan soporíferos suelen resultar al espectador contemporáneo, el director crea un espectáculo sencillo y directo donde privilegia al actor y a la palabra sobre el resto de los signos escénicos. Sin trampa ni cartón, como en el Siglo de Oro: no hay decorado ni atrezo, y los comediantes, sentados alrededor del área de juego, comparten con nosotros la condición de espectadores en las escenas en que no participan.
El vestuario, colorista y esmerado, nos traslada al XVIII, y a la ambientación italiana contribuye la selección musical de Toni Madigan, cuya participación en directo resulta, no obstante, mucho menos eficaz en los interludios que cuando acompañaba la acción, creando atmósferas o subrayando efectos cómicos como los apartes rupturistas en los que los personajes pasan de un estilo interpretativo más o menos realista a la caricatura descarada, un recurso que, sin traicionar el espíritu del original tirsiano, acerca la comedia al público actual.
Los actores tienen que lidiar con la desnudez del espacio y con el verso pero tienen a su favor la cercanía del auditorio. Del elenco destacaremos por su aplomo y su capacidad de comunicación a Beatriz Ortega y José Bustos, que se mueven con seguridad tanto en los registros cómicos como en las partes más graves, y Álex Tormo (que dobla papel) y Alicia González.
Con estos ingredientes José Maya coordina una pequeña obra maestra que hasta ahora se ha podido ver en Alcalá de Henares, Almagro, Melilla, Almería, El Escorial, y que alcanza su última semana en La Guindalera, donde como manda la tradición al término de la función los espectadores pueden saborear un licor de guindas mientras intercambian impresiones con los miembros del equipo artístico.
-----------
Miguel Arcos

_________________
OPHELIA, revista de teatro y otras artes


Arriba 
Mostrar mensajes previos:  Ordenar por  
 
 Página 1 de 1 [ 1 mensaje ] 




Índice general » Ophelia » teatro y aparte · críticas


¿Quién está conectado?

Usuarios navegando por este Foro: No hay usuarios registrados visitando el Foro y 1 invitado

 
 

 
No puede abrir nuevos temas en este Foro
No puede responder a temas en este Foro
No puede editar sus mensajes en este Foro
No puede borrar sus mensajes en este Foro
No puede enviar adjuntos en este Foro

Buscar:
Saltar a:  
cron
Mantenimiento Dátibus