Identificarse    Foro    Buscar    FAQ

Índice general » Ophelia » OPHELIA




 Página 1 de 1 [ 2 mensajes ] 



Autor Mensaje
 Asunto: ciclo sobre el dramaturgo y director Jean-Luc Lagarce
 Nota Publicado: Vie May 04, 2007 1:32 pm 
Desconectado
forero
forero
Avatar de Usuario

Registrado: Mié Ene 10, 2007 6:06 pm
Mensajes: 81
Hay un ciclo dedicado al dramaturgo y director francés Jean-Luc Lagarce esta semana en La Casa Encendida (copio la información de su página web aqui abajo).

En tormo a Jean-Luc Lagarce

Reglas, usos y costumbres en la sociedad moderna. (1994). Por compañía Les Intempestifs. Es suficiente saber que en toda circunstancia, existe una solución, una explicación a los problemas, porque la vida no es sino una seguidilla de problemas que debe tener, cada uno, su solución.

Una obra puesta en escena varias veces por su formato de monólogo lleno de humor, que retoma los preceptos exactos de un manual de urbanidad francés de principios del siglo XX, pero en el que Jean-Luc Lagarce supo inscribir, con lucidez, el carácter mortal de nuestra condición confrontada con la extrema vitalidad de su personaje.

Se representará en francés con subtítulos en castellano.

Ficha artística: Mireille Herbstmeyer, actriz francesa primera creadora del papel. Director: François Berreur. Sobretítulos: Fernando Gómez Grande.

fecha del 03.05.2007 al 04.05.2007
hora de 20:30h a 22:00h
precio Gratuito


Lecturas dramatizadas En tormo a Jean-Luc Lagarce

Últimos remordimientos antes del olvido. (1987)

En el campo, en la casa en la que hoy vive Pierre y en la que vivieran, con él, Hélène y Paul, tratan los tres de dividirse los bienes, como se divide la herencia de un pasado muerto, lo que queda de la utopía y de la juventud. Esta obra, como una continuación de 'Historia de amor', puede parecer más realista, pero el estilo tan particular de Lagarce presenta con humor las heridas íntimas de los personajes.

Director: Guillermo Heras Traductor: Fernando Gómez Grande (AET)

Sábado 5 de mayo, 19.00 h.

Historia de amor, últimos capítulos (1991)

Es la historia de dos hombres y una mujer. La historia de un abandono. Una historia literaria. Podría ser también una historia telefónica, nada más. Es un libro. Un hombre ha escrito una obra de teatro. Ese día llegan junto a él otro hombre y una mujer y, juntos los tres, leen el texto. Quizás interpretan la pieza -son actores- o simplemente la descubren.

Director y traductor: Darío Facal.
Sábado 5 de mayo, 20.30 h.

Music Hall. (1988)

Una corista de vodevil se enfrenta a un público al que ya no le gustan las variedades y recorre, pueblos, teatros, salones, bares... Pero ya nada es como era. Los coristas han ido desapareciendo, la música ha desaparecido también, e incluso el texto. La corista se esconde en el lugar oscuro de la platea, cuenta cómo era el espectáculo que interpretaba y cómo, poco a poco, ha desaparecido.

Director: Luis Miguel González Cruz. Traducción: Mariana Vlaussich.

Domingo 6 de mayo, 20.30 h. Auditorio

tipo de evento Acto poético precio Gratuito


Arriba 
 Asunto:
 Nota Publicado: Vie May 04, 2007 1:38 pm 
Desconectado
forero
forero
Avatar de Usuario

Registrado: Mié Ene 10, 2007 6:06 pm
Mensajes: 81
Resulta que el ciclo está organizado por El Astillero!!!

Por si vuestra ignorancia en torno a este hombre de teatro es del tamaño de la mía, copio el artículo que apareció el sábado 28 de abril en ABCD sobre Jean-Luc Lagarce...

Laberinto de palabras
Por Luis Miguel González Cruz.

Jean-Luc Lagarce es uno de los más prolíficos autores franceses de fines del siglo XX pues, en sus 38 años de vida, escribió 23 obras. No obstante, cuando murió de sida en 1995, era ya un director de escena conocido, aunque no un autor reconocido. La mayoría de sus obras no sólo no habían sido estrenadas, sino que eran incomprendidas por la mayor parte de directores y críticos. Como ha ocurrido tantas veces, el conocimiento real de su obra comienza tras su desaparición, y lo hace al mismo ritmo que la de otro insigne desaparecido de la época: Bernard-Marie Koltés.

Lagarce es hoy uno de los autores más deseados. Este año será programado en la sala Richelieu de la Comédie Française, al igual que lo fue el año pasado Valère Novarina, como también lo hará Michel Vinaver el año próximo, y de la misma manera que lo está ahora, envuelto en la polémica, Koltés. No es extraño entonces que Lagarce se cruzara en el camino del Teatro del Astillero, pues tres de los autores publicados por nuestra editorial han sido incluídos en el repertorio de la Comédie. Es lógico, pues, que la programación de un teatro que considera que los textos dramáticos clásicos pueden ser también escritos por autores vivos, coincida con nuestras pesquisas.

Feriantes nómadas. A finales de los años 70, Lagarce funda en Besançon su compañía trabajando con textos de Beckett, Ionesco o Goldoni, que se alternan con la difusión de sus propias obras. En 1982, en uno de los múltiples programas franceses de promoción de autores emergentes, Jean-Claude Fall dirige Voyage de Madame Knipper vers la Prusse Orientale en el Pequeño Odeon, programado por la Comédie Française. El fracaso es monumental y, a partir de ese momento, pocos directores se atreven a montar sus textos.

No obstante, Lagarce no cae en el «malditismo» pues continúa trabajando como director de escena y recibiendo ayudas a la escritura. Escribe para los actores de su compañía. Y es este mundo, el mundo de la escena y de las compañías itinerantes, el que adopta como suyo. Como feriantes nómadas, sus personajes muchas veces son actores, como en Voyage de Madame Knipper vers la Prusse Orientale, cuya acción transcurre en un escenario de teatro y la propia Madame Knipper es una actriz; en Music-Hall una vedette y sus dos coristas se enfrentan al patio de butacas oscuro y, supuestamente, vacío; y en Nous, les héros (una recreación del diario de Kafka) una troupe teatral recorre la Europa central en vísperas de una guerra.

Inútiles odiseas. Los personajes lagarcianos están constantemente huyendo: de la guerra en Madame Knipper, de la peste en Vagues souvenirs de l?année y deambulando en giras sin sentido en Music Hall o Nous les héros. La acción se desarrolla de manera morosa y lenta, pero la urgencia es siempre palpable en las réplicas de los personajes: los hechos tienen lugar en la lengua. El suspense, el conflicto o el deseo tienen su escenario en la palabra, en lo que se dice y en lo que se calla.

Los caracteres lagarcianos están, también, siempre retornando. Después de inútiles odiseas regresan al hogar, a una casa que es incapaz de acoger al hijo pródigo, como ocurre en Retour à la citadelle, Juste la fin du monde, Pays lointain o Últimos remordimientos antes del olvido. Regresan a un techo incapaz para el consuelo, como en Yo estaba en casa y esperaba que llegara la lluvia.

Las piezas de Lagarce son también un laberinto siniestro donde los personajes, los temas, las composiciones y los argumentos son reiterados en espiral, de tal manera que las intrigas y personajes ya utilizados se retoman para escribir nuevas obras. Así, Histoire d?amour (repérages), De Saxe, su única novela, e Histoire d?amour (derniers chapitres) forman una trilogía que también tiene ecos en Music Hall. Son historias intimistas entre dos hombres y una mujer a través del tiempo. Y es que para Lagarce el amor está inscrito en el tiempo. O, mejor dicho, el amor es tan sólo una contingencia del tiempo.

Otras piezas como Los pretendientes, Retour à la citadelle, L?Exercise de la raison (inédita hasta 2007) ofrecen un fresco satírico del mundo de la cultura y el poder. El humor está teñido de un veneno cáustico que envuelve el desasosiego cultural que hace tiritar la futura Europa unida: La imposibilidad de amar.

En 1988 descubre que es seropositivo, pero los temas de la enfermedad y de la desaparición ya están presentes en su obra. Siempre rechazará la etiqueta de «autor del sida», afirmando, tal y como declarara Patrice Chéreau, que la enfermedad no es un tema.

Morir es fácil. En 1990, fija su residencia en Berlín gracias a una beca y escribe Juste la fin du monde, el primero de sus textos rechazado por todos los comités de lectura. Durante dos años deja de escribir dedicándose a la dirección y las adaptaciones.

Al final de su vida, puede por fin ver la creación de Yo estaba en casa y esperaba que llegara la lluvia dirigido por Mireille Herbstmeyer a la que había conocido en el Conservatorio de Besançon y para la que escribió Reglas, usos y costumbres en la sociedad moderna y a la que tendremos el placer de acoger los próximos días 3 y 4 de mayo en La Casa Encendida de Madrid.

Su fallecimiento se produjo en 1995 durante los ensayos de Lulu.

Como él mismo dijera con humor: «Nacer no es complicado. Morir es muy fácil. Vivir entre estos dos acontecimientos no es necesariamente imposible».

En Teatro del Astillero esperamos, simplemente, dar a conocer los textos de uno de los autores más interesantes que ha dado Europa en los últimos veinte años. Esperamos que sea así y que se conozca el teatro contemporáneo que, en nuestro continente, es, quizás, el arte que con mayor sagacidad y menos retórica se enfrenta a lo real.


Arriba 
Mostrar mensajes previos:  Ordenar por  
 
 Página 1 de 1 [ 2 mensajes ] 




Índice general » Ophelia » OPHELIA


¿Quién está conectado?

Usuarios navegando por este Foro: No hay usuarios registrados visitando el Foro y 2 invitados

 
 

 
No puede abrir nuevos temas en este Foro
No puede responder a temas en este Foro
No puede editar sus mensajes en este Foro
No puede borrar sus mensajes en este Foro
No puede enviar adjuntos en este Foro

Buscar:
Saltar a:  
cron
Mantenimiento Dátibus