diálogo 16 (con evachin)

sólo hay un hombre / que lava su cuerpo / ante la flor de asagao

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performance en torno al último baño antes de morir de un haijin (escritor de haikus)

(24-26/9/09, primera experiencia en el ciclo Ellos bailan solos. DT Espacio Escénico. Madrid)


políptico sobre la pieza

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Solo hay un hombre/que lava su cuerpo/ante la flor de asagao es una versión de un haiku del maestro Matsuo Basho: «Sólo soy un hombre/que come su sopa/ante la flor de asagao» (la flor de asagao es una florecilla silvestre similar a la campanilla o corregüela; debido a que florece y marchita en un solo día, en la cultura japonesa se asocia con la muerte).

A lo largo de año y medio, hemos dialogado en un riguroso espacio de laboratorio  sobre el performance y la escritura poética. Elegimos dos procedimientos haciendo caso a nuestra naturaleza como creadores e intérpretes:  1) Sócrates antes de tomar su último baño. 2) el haijin o compositor de haikus.

Después de un proceso de investigación hemos conformado una pieza dialogada con la que pretendemos alejarnos del discurso narrativo e invitar a la vivencia del instante. El haiku nos ha permitido entender el silencio que se abre antes de que todo hombre muera.

[audio:http://www.ophelia.es/fedon/wp-content/uploads/2010/hermes/solo hay un hombre… – voz de Sara Molina.mp3]

texto: evachin
voz: sara molina

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Estreno en el ciclo Ellos bailan solos. Madrid DT Espacio Escénico. 24-26/9/09

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©amelia rey

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©oscar g. villegas

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críticas

(Espacio DT. 24/9/09)

Tras considerar el hecho de haber sido expulsado de una obra de teatro que trata a través de haikus el tema de la muerte, le digo al artista que se pregunte por qué tiene y mantiene esa imagen de la muerte católica que se presenta en una relación sadomasoquista con sus súbditos y no como el acto final que todos contenemos. Por qué cree que la muerte es un accidente y no entiende que claramente no es más que un proceso natural que todos llevamos con nosotros. Por qué se arroga en su representación de la dama que siempre llega, el bofetón como salida y no el acompañamiento más sincero que es en sí lo que representa. Por qué la muerte es la idea que el artista impone, cuando la muerte ni es idea ni es artista y desde mi más humilde opinión, tampoco impone. No es idea la muerte, porque es un hecho, un acto puro. No es artista, porque no representa (el artista confundido, cree que se puede representar, por que por siglos se ha intentado, pero de algo estamos seguros: cuando la muerte llega, no hay ficción, sino puro trazo de realidad. Por eso atrae tanto a los representantes). Y no impone la muerte, porque ya está. No aparece sorpresivamente, vive en nuestro código genético. No es un reloj, y menos un cronómetro. Esas son medidas humanas religiosas. La medida de la muerte es más espacial de lo que creemos. Está en nosotros, no con nosotros. No es una relación ni una mirada ni un gesto. Es una esencia que caramelizamos. Siempre está tras de nosotros, a nuestra espalda. Si alargamos nuestro brazo izquierdo atrás, allí está. Sabemos cuándo será, pero nos lo han hecho olvidar, y nos asustan con su imagen de bruja malvada. Es su poder.
Le pido al artista que no conteste, sino que reflexione sobre su concepto de muerte y la representación que hizo. Estoy seguro de que comprenderá su confusión y la de los expulsados del paraíso del arte. No fue la muerte lo que sentimos, sino la terrible espada censora que nos exilio del paraíso artístico. Eso es sadismo, y no lo puedo compartir. Y menos en nombre del arte, escribo esto y espero, confío y deseo, una reflexión profunda. Y que hable con Cristina, que es la medida de todas la cosas que se dicen de teatro, porque sigue sin entender el acto y se piensa que su hijo le gasta una broma.

Domingo Ortega

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(Espacio DT. 25/9/09)

La pieza, nos muestra, como el título, tres espacios de tiempo y reflexión vividos a la hora de morir. Los que dió Sócrates. (¿Qué resumen los momentos antes de morir?):
La conciencia de lo que nos une a este mundo, el cuerpo, y el dialogo con él. Motivo último por el que la muerte puede ser un sufrimiento: el cuerpo y sus vivencias en vida, sentimientos y emociones.
Sin ese cuerpo no habría vivencias, emociones, sentimientos,… pero está ahí y no se va, permanece hasta el final… Cuando pensamos que ya nos hemos librado de él, (qué ya podemos morír en paz), vuelve, hasta el inicio…
La limpieza de ese cuerpo, (a través del agua), nos devuelve al inicio, nos quita de encima los pesos de la vida, nos prepara para el final, el principio.
En nuestra mano está el tiempo que estaremos en este mundo:
A partir de qué momento ya no habrá más
A partir de qué momento Amanecerá /y las flores al abrirse /nos llevarán al paraíso
A partir de qué momento no habrá más momentos antes de morir

Nieves Alcántara

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haikus regalo
reseñas y críticas