194.ª despedida

.

«Vive en tu siglo, pero no seas su criatura; haz para tus contemporáneos lo que necesiten y no lo que ellos alaben. Aunque no hayas compartido sus culpas, comparte su castigo con noble resignación e inclínate libremente bajo el yugo que soportan y del que difícilmente pueden desprenderse. Por la firmeza de ánimo con que desdeñes su felicidad les demostrarás que no te sometes a sus dolores por cobardía. Imagínatelos cómo debían ser, si has de actuar sobre ellos, pero piensa cómo son si te ves tentado de actuar por ellos. Busca su aprobación mediante su dignidad, pero basa su dicha sobre su indignidad; así, tu propia nobleza despertará la suya y su indignidad no anulará tu fin. La seriedad de tus principios los alejará de ti, pero en el juego los soportarás aún; su gusto es más puro que su corazón, y ahí es donde tienes que atrapar al tímido fugitivo.»

Carta IX sobre la educación estética del hombre de J.C.F. Schiller

De nuevo, de nuevo, de nuevo, de nuevo, de nuevo, de nuevo, de nuevo, de nuevo, de nuevo no me despido de la excelencia, y soy capaz de conciliar la cólera y el candor.

Leave a Reply